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Equipos informáticos

¿Hacéis mejoras de rendimiento?

Sí. Ampliamos RAM, sustituimos discos duros por SSD, limpiamos el equipo por dentro y optimizamos el sistema para que vaya más fluido. Muchas veces un ordenador lento se salva con una mejora sencilla.

Un ordenador que va lento no siempre necesita ser sustituido. En muchos casos, el rendimiento se recupera con una intervención puntual mucho más barata que comprar un equipo nuevo.

Las mejoras más habituales

  • Ampliación de memoria RAM
  • Sustitución de disco duro mecánico por SSD (el cambio con mayor impacto en velocidad percibida)
  • Limpieza física interna (polvo, ventilación, temperatura)
  • Optimización del sistema: programas de inicio, actualizaciones pendientes, software innecesario

Cómo sabemos qué mejora hace falta

Antes de proponer nada, comprobamos qué está limitando realmente el rendimiento: puede ser memoria insuficiente, un disco mecánico saturado, acumulación de polvo y sobrecalentamiento, o simplemente un sistema desordenado con años de uso.

Cuándo compensa mejorar en vez de comprar nuevo

Si el equipo tiene una base razonable (procesador y placa en buen estado) y el cuello de botella está en RAM o disco, una mejora suele costar una fracción de un equipo nuevo y notarse igual o más en el día a día.

¿Tienes un caso concreto?

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